Sep 05 2008
El rey de los intrumentos (III)
Se están programando varios actos para el bicentenario del órgano en el 2010, que incluyen un ciclo de conciertos, una exposición, y planes para visitar la tierra natal de Johann Sebastián Bach, a quien Tomé declara como “el maestro organista”. Se emprenderá el trabajo de restaurar el órgano, una tarea minuciosa que comportará la limpieza individual de cada uno de los 3.120 tubos, así como su reajuste, para mejorar la calidad del sonido del instrumento. Además, Tomé, junto con otros organistas y un matemático, tienen el ambicioso proyecto de construir un nuevo instrumento que tendría sus notas divididas en cuartos de tono en vez de semitonos.
Antes de marcharnos, Tomé nos invita a subir a las vertiginosas alturas del órgano. Aunque el órgano es una especie de gigante erguido por encima de las cabezas de los que están abajo en la iglesia, una vez te sientas frente a sus teclados, pedales y registros, el tocarlo es un asunto Ìntimo, ciertamente “no se trata de m?sica comercial”. Para hacernos una demostración, rompe el silencio con una serie de acordes, mientras va añadiendo violines, trompetas, fagots… de repente, una orquesta completa ha llenado la iglesia. El contraste entre los potentes pulmones del órgano - Tomé nos enseña “la sala de máquinas” del instrumento, hileras de tubos que generan sonidos que van del retumbante contrabajo al del animado flautín - y el imponente silencio que invade la iglesia no podría ser más marcado. En verano, cuando se hacen los conciertos por las mañanas, da lo mismo que haya tres como trescientas personas abajo” el sentido de misterio está siempre presente.
Tomé ha tocado órganos en muchos países, pero si tuviera que escoger uno, “me decantaría por éste”. El nombre de Santa María ha aparecido también en una lista de los mejores órganos del mundo. “Es algo muy difícil de definir”, advierte Tomé, “especialmente si tenemos en cuenta que cada órgano que uno toca crea la sensación de ser el mejor del mundo”. Dicho esto, y mientras el 2010 se va acercando, Tomé espera que todos los menorquines y quienes nos visitan comprueben el prestigio de este imponente instrumento. “No nos damos cuenta, realmente, del auténtico valor de este órgano, queremos trabajar para mostrar a la gente qué instrumento tan maravilloso tienen”.
Entre mayo y octubre se realizan conciertos a las 11, de lunes a sábado, en la iglesia de Santa María.
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.