Al presidente del Gobierno le gusta cerrar el año con mensajes optimistas, aunque luego la realidad se acabe imponiendo y no tenga nada que ver con sus previsiones. Ya ha ocurrido varias veces, como con la T-4. Ayer, en el último Pleno del año en el Congreso, se atrevió con nuevos pronósticos económicos. Zapatero aseguró que a partir de marzo se generará empleo en España de forma «muy estimable», gracias al fondo de inversión local de 8.000 millones de euros. El jefe de la oposición, Mariano Rajoy, y buena parte del hemiciclo, se quedó perplejo ante la seguridad de su adversario en un momento en que la crisis aún no ha tocado fondo, y recordó que el vicepresidente Pedro Solbes ha dicho exactamente lo contrario: 2009 será aún peor que 2008 en la cifra de parados.
El «Pleno escoba», el último de este periodo de sesiones, tenía como punto primero del orden del día la comparecencia de Zapatero para informar de las conclusiones del último Consejo Europeo, celebrado en Bruselas. El jefe del Ejecutivo aprovechó para hacer un balance de las medidas anticrisis que ha aprobado en los últimos meses y defender, sobre todo, que tiene «un plan».
El PP replica que lo que vendrá a partir de marzo «es la primavera, eso es seguro»
Explicó que el fondo de inversión local, que integra medidas de fomento directo del empleo, está ya plenamente activo. Un total de 71 ayuntamientos han presentado 220 proyectos por valor de 140 millones de euros, con una generación prevista de 3.750 empleos. Una información que venía escrita en el discurso que leyó en la tribuna. Lo que no estaba incluido en ese papel, y que por tanto improvisó, fue esto: «Será en el mes de marzo o abril cuando tengamos un ritmo intenso de actuaciones de obras públicas que, sin duda alguna, van a generar un empleo en un volumen muy estimable».
Mensajes contradictorios
El mensaje optimista del presidente Zapatero logró al menos despertar el interés de sus señorías, ya que contradecía al vicepresidente Solbes, al ministro Corbacho, al comisario europeo Joaquín Almunia y a la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo. Todos han coincidido en las últimas fechas en advertir que 2009 será un año muy difícil, aún más que 2008, para la situación del empleo en España, que se dirige hacia los cuatro millones de parados. Es cierto que la oposición no se tomó muy en serio la información «privilegiada» de Zapatero. También decía en el mes de julio que no había crisis en España.
Rajoy replicó primero que el Gobierno no tiene un plan, sino «un montón muy desordenado de medidas precipitadas que generan un brutal aumento del gasto público, que pagaremos todos los contribuyentes y que no produce ningún efecto en beneficio de los españoles». Y luego se centró en la «novedad» del debate. Deseó «fervientemente» que Zapatero tuviera razón y a partir de marzo se produzca «una intensa creación de empleo», si bien advirtió que el jefe del Ejecutivo es el único, incluidos todos los miembros de su Gobierno, «que es capaz de hacer esa afirmación, muy similar a otras previsiones que ha hecho a lo largo de los últimos meses», con resultados conocidos.
«Solbes y usted no se hablan»
El presidente del PP cree que esas declaraciones «generan mucha desconfianza». «Da la sensación de que usted y el señor Solbes no se hablan. No sé si se hablan o no, y si piensan lo mismo. Lo que tengo claro es que dicen exactamente lo contrario», comentó. En un asunto como la crisis económica, y cuando se habla de la principal preocupación de los ciudadanos, «sería bueno», añadió, que el presidente del Gobierno y su vicepresidente económico dijeran «lo mismo».
Rajoy recordó la lista de «engaños» de su oponente: «Nos ha engañado sobre la existencia de la crisis, sobre su origen, sobre el grado de preparación de la economía española y sobre sus Presupuestos. Espero que no nos vuelva a engañar».
En una intervención posterior, el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, puso la guinda: «Lo que va a venir a partir de marzo es la mejora del tiempo climatológico. Eso es lo que va a venir, la primavera, eso es seguro».
La reacción de Zapatero fue negarlo todo: «Señor Rajoy, no he dicho en ningún momento que en marzo iba a haber una intensa creación de empleo. No lo he dicho». Y luego interpretó sus propias palabras: «He dicho que en el mes de marzo las iniciativas que están comprendidas en el fondo extraordinario de inversión pública empezarán a tener efectividad y, por tanto, a crear empleo en el sector de la construcción».
Y para remachar el debate insistió en que sí tiene un plan, que compromete cuatro puntos del PIB: «Podrá gustar o no, pero es un plan».