Todo apunta a que será una gran semana para las familias hipotecadas. El euríbor, indicador que sirve de referencia para revisar la mayoría de estos créditos, continuó ayer con la tendencia a la baja que inició el pasado octubre y cayó hasta el 2,738% en tasa diaria, un nivel que no alcanzaba desde diciembre del 2005. El nuevo descenso se produce en vísperas de la reunión de mañana del Banco Central Europeo (BCE). El mercado da por seguro que el ente volverá a bajar los tipos de interés para hacer frente a la recesión.
El descenso de cuatro centésimas que registró el euríbor ha colocado la media mensual del indicador en el 2,892%, un tercio menos (35,7%) que el 4,498% que alcanzó en enero del 2008; la reducción va en aumento, dado que el euríbor de ayer está ya un 39% por debajo de la media de enero del 2008. Así las cosas, los hogares que tengan que revisar su hipoteca en las próximas semanas disfrutarán de una buena rebaja. La mayoría de los préstamos utilizan de media la tasa de dos meses antes, con lo que este enero se están beneficiando de la reducción de noviembre, que fue mucho más moderada.
En los próximos meses, por tanto, la reducción de las cuotas va a ser mucho más importante, ya que en diciembre y lo que va del 2009 el descenso del euríbor se está acelerando. El Banco de España, además, está adelantando la publicación oficial de los datos para que los descensos reduzcan la carga financiera de las familias cuanto antes.
TIPOS MENORES
La caída del euríbor demuestra que los bancos de la zona euro están trasladando a la tasa los recortes del precio del dinero impulsados por el BCE. El euríbor es la media a la que se prestan el dinero 46 bancos de la zona euro. Desde octubre, ha bajado en 2,788 puntos, más que los tipos de interés oficiales, que han descendido 1,75 puntos, desde el 4,25% hasta el 2,5% actual.
No se trata de una cuestión baladí para las familias. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, insinuó en diciembre que no volvería a rebajar los tipos hasta que los bancos reflejaran estos recortes en el euríbor. Como esta traslación se ha producido, las posibilidades de que el organismo abarate el dinero son mayores.
De hecho, el consenso del mercado estima que el BCE aprobará mañana un recorte de entre un cuarto y medio punto, desde el 2,5% actual. La fortísima reducción aprobada por la Reserva Federal (Fed) estadounidense a medidados del pasado mes (los colocó entre el 0% y el 0,25%) supone un elemento de presión adicional. La gran brecha que existe entre ambos tipos actualmente lastra la competitividad de los productos europeos, lo que limita la aportación del sector exterior como paliativo de la caída del consumo.
Así las cosas, y como sucede en los prolegómenos de cada una de las últimas reuniones del consejo de gobierno del BCE, las presiones políticas arrecian. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, defendió ayer que la situación económica, con la inflación a la baja y los países más importantes de la eurozona en recesión, es la propicia para una reducción de los tipos.