Algunos lo bautizaron en su momento como la comodidad chic. De hecho, el chillout puede ser incluso un estilo de decoración que tiene la suerte de poder dar respuesta como antídoto después de un día de mucho trabajo. Una hamaca, una pérgola o una montaña de cojines en el lugar adecuado son los mejores ingredientes para conseguir nuestro espacio propio de chill out en casa.

Menorca

Hay que entender el concepto chill como un lugar que invita a relajarse, a sentarse, a evadirse por momentos, lejos de nuestros quehaceres. Unas flores, unos altavoces conectados a nuestro móvil con una música sugerente y un poco de incienso, sirven de complemento para que rápidamente podamos poner en marcha este rincón tan especial de nuestro hogar, ya sea dentro o fuera.

Bonnin Sanso

En la decoración chill out de exteriores para terrazas, balcones o jardines se recomienda jugar con cortinas o tejados de bambú, aprovechando para poner alguna farola o una velitas encendidas que proyecten una luz tenue. Si tenemos la oportunidad de montarlo al lado de la piscina, por ejemplo, unos sofás-cama serán ideales. Últimamente se recurre mucho a los palets que igual pueden servirnos como mesa de apoyo o como un práctico banco, forrado de confort.

Puerto de Mahon

Pero si no tenemos ni jardín ni piscina, siempre podemos buscar aquella ventana por la que asoma la puesta del sol, colocar una cama de día debajo de ella y convertirla en un confortable y relajante espacio donde tumbarse o simplemente disfrutar de la vista exterior. Si le añadimos unos cojines y una alfombra, será fácil cultivar el silencio y la paz.